Cuestión de estilo

Se suele decir por ahí “peón de todo maestro de nada” y me refiero a las personas que pican en todos los palos, no dejan hacer, se las dan de entendidas, pero además suelen criticar a diestro y siniestro a todo el mundo.

La vanidad es el peor pecado de la humanidad (no es mía la frase, lo he escuchado por ahí) No hay más que enaltecer a alguien, para que a éste se le suba el ego hasta el infinito, por muy tonto que sea. Esta reflexión se puede aplicar a cualquier ámbito o faceta de la vida, pero cómo es algo que me hierve por dentro, no tengo más remedio que expresarlo, le duela a quien le duela y a mí más.

Seguramente alguien podría pensar que es la rabia o no sé qué calificativo, es el que me mueve a exponer esta crítica, que a todas luces va a ser constructiva, y creo que de necios sería pensar que se le desea el mal, a algo que llevas tan adentro. El injusto poder del dinero no tiene nada que ver con la elegancia ni con la prestancia. La chabacanería y la chapuza no están justificadas, máxime cuando se tienen medios para evitarlas. ¿Y a qué me vengo a referir?

Aunque comparaciones son odiosas, a la vista está que cuando se trata de ataviar a la Imagen Titular de una Cofradía para los cultos internos que marcan los estatutos, o bien para la procesión tradicional de Semana Santa, se emplean todos y cuantos medios son necesarios para que durante el tiempo que dura el acto, Ésta, sea contemplada por los fieles devotos lo más bella posible. ¿Pero qué pasa después, cuando nuestras Imágenes vuelven a sus capillas?

En la mayoría de los casos, las cofradías (sus encargados) siguen empleando el buen gusto y el buen hacer, para que sus Imágenes Sagradas sigan engalanadas lo más dignas posible, lógicamente evitando exponer el ajuar de más valor, pues está la vida como está. Otras (sus encargados) deberían mirar al alrededor, tomar nota, pedir consejos si es que no saben, y actuar en consecuencia.

Vestir a una Virgen es un arte; es un don a muy pocos entregado. El buen gusto está al alcance de cualquier ser humano. Hacer el ridículo de la forma que se está haciendo no tiene ningún sentido. ¿Y por qué digo esto? Porque es difícil recogerse en la oración delante de tus Titulares y a la vez estar escuchando comentarios un tanto peyorativos, acerca del mal gusto con el que se han vestido las Imágenes, y además no tener argumentos para rebatirlos. A alguien le debería dar vergüenza y ejercer de una vez por todas...

Responsabilidad, responsabilidad!

2 comentarios:

Jose Ruiz Quesada dijo...

Amigo Antonio, estoy contigo con lo que dices de los vestidores y camareras de las Vírgenes. Todas y todos ponen lo mejor de sí, pero en su fuero interno se deberían dar cuenta de sus limitaciones y escuchar los comentarios desfavorables, que dichos sin ofender sirven para la mejora. De no saber hacerlo correctamente, con humildad se debe pedir opinión y ayuda..Buen trabajo, un abrazo.

Antonio Barrionuevo dijo...

Amigo José: Para todo hay que tener suerte en la vida. La humilde cofradía, no ha tenido suerte con sus "camareras" y no es por falta de ajuar; de eso estoy seguro.