Insomnio americano

Ahora resulta, que todo el mundo había predicho que Barack Obama iba a ganar las elecciones a la presidencia de EE. UU. Lo podemos observar en todos los medios de información, afines o no, los cuales se hacen eco de la noticia, la misma que repetirán hasta la saciedad y hasta aburrir al más pintado. Posiblemente la crónica podía ser previsible, dado el poco carisma de su oponente, un anciano y republicano John McCain, que a pesar de todo, ha obtenido más de 55 millones de votos.

Las primeras palabras de Obama hacen alusiones al sueño americano, un sueño para dormir tranquilos, pues se ha basado y para empezar, en los más de 1.000 millones de dólares que se han gastado entre los dos candidatos en sus respectivas campañas electorales; cifra que engrosa el gasto total de las elecciones de la esperanza, hasta llegar a los 5.300 millones de dólares, entre que voy y que vengo.

Si me paro a pensar en la crisis de la que hablan y miro a mi alrededor, con una Andalucía, por ejemplo, con más de 700.000 humildes parados; y además escucho las milongas de unos y de otros (me refiero a esos papagayos llamados políticos); y si observo que las ayudas económicas van dirigidas a los que más tienen engrosando su más que nutridas cuentas (me refiero a las entidades bancarias, verdaderos chupa sangres); y si me hablan que en el continente africano mueren así como 3 millones de personas al año por culpa de un mosquito; y que más 6 millones de seres humanos lo hacen igual en el mundo de SIDA; y si oigo que más de 1.500 millones de seres humanos sufren hambre y desnutrición; pues la verdad es que no me queda otra, que reírme un poco del sueño americano, verdadero culpable hasta el momento del insomnio de muchas personas.

Perdonar pero, hoy estoy un poco demagogo.

2 comentarios:

Francisco Sierra dijo...

El sueño americano nos ha quitado el sueño y a algunos hasta la vida día a día y segundo a segundo.Más que el sueño americano, la locura americana.Saludos y no es demagogía es la pura verdad.

tomasi dijo...

Aunque hayas estado demagogo, a veces para hacer comentarios razonables hay que hacerlo así. Además llevas toda la razón, este mundo es muy injusto y con lo que gastan los políticos en campañas electorales podían quitar mucha hambre en el tercer mundo, no sólo los políticos de la mayor potencia mundial, también en cualquier campaña de cualquier país o autonomía. En su afán de poder, para ellos es secundario el hambre en el mundo, el desempleo... por muchas promesas que hagan en sus campañas electorales, ya que lo estamos viendo cada día que es difícil que se cumplan por haber tantos intereses creados.¿ves? yo también soy demagoga.