Discusión acalorada

El otro día, paseando por esas calles de mi querida Úbeda, no tuve más remedio que prestar atención a una conversación que un poco acalorada desarrollaban dos individuos. No sé con exactitud, si era un cuento que se estaban contando, o por el contrario uno de ellos le estaba diciendo las verdades del barquero al otro. De la conversación pude extraer lo siguiente, veréis:

-¡Qué vivas y dejes vivir!
-¡Qué te preocupes de lo tuyo y dejes a los demás en paz!
-¡Qué no critiques tanto y mírate más al espejo! Lo mismo te das cuenta de algo.
-¡Qué los de tu alrededor te están dando el chocolate por la espalda!
-¡Qué laves tus miserias primero y luego después sigue con tu conciencia!
-¡Qué sé que vas a tener problemas de ulcera por culpa de la envidia que te corroe!
-¡Qué por muy alto que sea el pedestal donde te subas, siempre estarás al lado del paloduz!
-¡Qué por mucha pompa que te des tú mismo, no eres más que un difamador rastrero!
-¡Qué lo único que sabes hacer, es esconderte detrás de la basura!

¿De quién estarían hablando? Creo que por medio hay algún hijo de mala madre que se está ocupando de la vida de los demás y la suya la tiene un poco abandonada. Mi padre (q.e.p.d) me refería algunas veces que, el envidioso llora todo el año, el bien ajeno más que su propio daño. ¡Cuánta razón llevaba!

4 comentarios:

Francisco Sierra dijo...

Si me preguntan:¿CÓMO ESTÁS?,SIEMPRE DIGO QUE BIEN,TANTO POR LOS QUE BIEN ME QUIEREN COMO POR LOS QUE ME ENVIDIAN.

Antonio Barrionuevo dijo...

Alguien me pregunto una vez qué es la envidia; a lo que respondí que la envidia es un sonriente acomplejado, disfrazado de buena persona.

Manuel Madrid Delgado dijo...

Nunca entenderé como hay tanta gente preocupada por la vida de los demás (sobre todo preocupada para hacerle daño a la vida de los demás) en lugar de preocuparse de la suya. Lo peor de los envidiosos es que además suelen ser hipócritas y que no es difícil verlos hacer ellos mismos lo que en otros critican descarnadamente.
Así nos va...

Antonio Barrionuevo dijo...

Llevas mucha razón. ¿Sabes? A veces, me pregunto cómo es que son capaces de juzgarnos tan a la ligera (incluso con invenciones calumniosas) sin atender a la honorabilidad, esos hipócritas de baja alcurnia. El único objetivo que llevan, es el de que pasen desapercibidos sus propios complejos y miserias.